App de teleprompter para iPhone: cómo elegir y usarla

Actualizada el 22 de octubre de 2026 · 4 min de lectura

Tu iPhone ya puede ser tu teleprompter. Lo que decide si se nota que lees no es el aparato, sino cómo avanza el texto, dónde lo pones y cómo grabas. Esta guía te ayuda a elegir la app y a sacarle partido desde la primera toma.

Qué hace una app de teleprompter

Una app de teleprompter enseña tu guion en grande mientras hablas a cámara, para que no tengas que aprendértelo de memoria ni mirar de reojo un papel. Hay tres formas de que el texto avance, y conviene saber cuál usa cada app antes de elegir:

  • Velocidad fija. El texto sube a un ritmo constante que tú ajustas. Funciona si lees siempre igual, pero en cuanto te paras a respirar o cambias de marcha, vas persiguiendo el texto o el texto te persigue a ti.
  • Temporizada. Le das una duración y el texto se reparte en ese tiempo. Útil para ajustarte a un hueco cerrado, como una cuña o una intervención con tiempo fijo.
  • Por voz. El texto avanza cuando hablas y se queda quieto cuando paras o improvisas. Es la que más se parece a tener a alguien llevando el teleprompter por ti.

Qué mirar al elegir

Antes de instalar la primera que aparezca, prueba estas cinco cosas con un guion tuyo:

  1. Legibilidad. Letra grande, columna estrecha y una línea de lectura clara. Si el texto ocupa todo el ancho de la pantalla, tus ojos barren de lado a lado y se nota.
  2. Qué pasa cuando improvisas. Sal del guion diez segundos y vuelve. Si el texto sigue corriendo, perderás el hilo. Si te espera, podrás añadir un ejemplo o una broma sin cortar.
  3. Qué pasa cuando fallas. Lo normal es trabarse a mitad de un párrafo. Mira si puedes volver al párrafo anterior sin empezar de cero y sin parar la grabación.
  4. Privacidad y conexión. Comprueba si necesita cuenta, si tu voz o tus guiones salen del aparato y si funciona sin internet en un plató sin cobertura.
  5. Cómo se paga. Muchas apps de teleprompter funcionan por suscripción: pagas cada mes aunque ese mes no grabes. Si grabas a rachas, un pago único suele salir mejor.

Dónde poner el iPhone

La regla que más se nota en pantalla: el texto, pegado al objetivo. Cuanto más cerca de la lente esté la línea que lees, menos viajan tus ojos.

  • Si grabas con el propio iPhone, usa la cámara frontal y sube la línea de lectura arriba del todo, junto a la cámara.
  • Si grabas con otra cámara, coloca el iPhone justo encima o justo debajo del objetivo, lo más cerca posible.
  • Aléjate un poco. A más distancia entre tú y la pantalla, menos se nota el movimiento de los ojos. Compensa con un tamaño de letra mayor.
  • A la altura de los ojos. Una cámara por debajo de los ojos da plano de papada y techo. Súbela a tu altura o un poco más.

Cómo usarla, paso a paso

  1. Prepara el guion. Escríbelo para decirlo, no para leerlo: frases cortas, una idea por frase y un párrafo por bloque. Si lo tienes en Word, PDF o en una carpeta de archivos, impórtalo en vez de copiar y pegar.
  2. Ajusta la lectura. Tamaño de letra, ancho de columna y posición de la línea de lectura. Haz una lectura de prueba de un párrafo y corrige lo que te obligue a mover los ojos.
  3. Haz una toma de prueba de diez segundos. Revisa luz, sonido y encuadre con cascos antes de empezar en serio.
  4. Graba por bloques. Un párrafo, un intento. Si fallas, repite ese bloque, no el vídeo entero.
  5. Deja dos segundos de silencio al principio y al final de cada toma. El montaje será más limpio.

Velocidad fija o seguimiento por voz

La velocidad fija sirve cuando lees de corrido y sin pausas. Pero hablar a cámara no es leer en voz alta: haces pausas antes de las ideas clave, aceleras en las transiciones y a veces te sales del guion para contar algo. Con un teleprompter que sigue tu voz, el texto avanza a tu ritmo, espera mientras improvisas y se reengancha cuando vuelves al guion. No hay nada que perseguir con los ojos, y eso es justo lo que hace que no se note que lees.

Lo que conviene que haga además de leer

Si grabas tú solo, el teleprompter puede ahorrarte trabajo después:

  • Marcar las tomas malas sin parar de grabar, para no rebuscar la buena en el montaje.
  • Exportar para el montador: un archivo que Final Cut Pro o DaVinci Resolve entiendan, con las tomas valoradas y los subtítulos sacados del propio guion.
  • Funcionar en iPhone y iPad con los mismos guiones, para preparar en uno y leer en el otro.