Teleprompter de cristal con iPhone: espejo y mando

Actualizada el 22 de octubre de 2026 · 4 min de lectura

Con un teleprompter de cristal miras directamente al objetivo mientras lees: el texto aparece delante de la lente y la cámara no lo ve. El iPhone o el iPad hacen de pantalla. Esto es lo que necesitas saber para montarlo y manejarlo tú solo.

Cómo funciona un teleprompter de cristal

Un teleprompter de cristal tiene tres piezas: la cámara, un cristal semirreflectante colocado en ángulo delante del objetivo y una pantalla tumbada debajo, mirando hacia arriba. El cristal refleja hacia ti lo que hay en la pantalla y, a la vez, deja pasar la luz hacia la cámara. Tú ves el texto flotando delante de la lente; la cámara ve a través del cristal y no graba el texto.

El resultado es lo que buscas al hablar a cámara: tus ojos están exactamente donde está el objetivo, así que quien te ve siente que le hablas a él.

Por qué hay que espejar el texto

Un reflejo invierte la imagen. Si pones el texto normal en la pantalla, en el cristal lo verás al revés, de derecha a izquierda. Por eso el teleprompter tiene que espejar el texto en horizontal: lo dibuja al revés para que el reflejo se lea al derecho.

Algunos montajes necesitan además el espejo vertical, por ejemplo cuando la pantalla va colocada en otra posición o el reflejo pasa por más de una superficie. Si el texto te sale cabeza abajo, es eso. Lo práctico es que la app te deje elegir uno, otro o los dos.

Montaje paso a paso

  1. Coloca la cámara en el trípode y encuadra antes de poner el cristal.
  2. Monta el cristal delante del objetivo, centrado, con la cara reflectante hacia ti.
  3. Tumba el iPhone o el iPad en su soporte, debajo del cristal, con la pantalla hacia arriba.
  4. Activa el espejo en la app y comprueba desde tu sitio que se lee al derecho.
  5. Sube el tamaño de letra y estrecha la columna: estarás más lejos que con el móvil en la mano.
  6. Revisa la imagen de la cámara: no debe verse el texto ni reflejos de luces en el cristal.

iPhone o iPad

Con el iPhone, el conjunto es ligero y cabe en una mochila; va bien para planos cortos y distancias cortas. Con el iPad ves más guion a la vez y puedes alejarte más sin forzar la vista. Si tienes los dos, lo cómodo es preparar y corregir el guion en uno y leer en el otro, con los guiones sincronizados entre ambos.

Luz y reflejos

  • Las luces que apuntan al cristal se reflejan en él. Colócalas de lado o por encima, a unos 45°.
  • Un cristal sucio se ve en el plano: límpialo antes de cada sesión, igual que la lente.
  • Baja el brillo de la pantalla hasta que leas cómodo sin que el texto se note desde la cámara.

Manejarlo sin tocar la pantalla

Con el iPhone tumbado debajo del cristal no vas a estirar el brazo para pausar. Tienes tres opciones:

  • Que siga tu voz. El texto avanza cuando hablas y se queda quieto cuando improvisas o paras. No tienes que tocar nada.
  • Un pedal o un teclado Bluetooth. Las flechas cambian de párrafo y el espacio pausa. Las manos quedan fuera de plano.
  • Otro iPhone o iPad como mando. Por la wifi local, sin internet ni cuenta, emparejado con un código y con la conexión cifrada. Desde el mando puedes empezar y pausar, ir al párrafo anterior o al siguiente, volver a empezar, marcar «Esta no vale», dejar un marcador para el montador y grabar o parar.

Lista rápida antes de rodar

  • Cámara encuadrada y enfocada a través del cristal.
  • Espejo activado y comprobado desde tu posición.
  • Letra grande, columna estrecha y brillo ajustado.
  • Sin reflejos de luces en el cristal.
  • Mando, pedal o teclado emparejado y probado.
  • Una toma de prueba de diez segundos revisada con cascos.